El tratamiento hormonal ayuda a tratar los síntomas de la menopausia. Para ello, se utilizan estrógenos, progesterona o ambos. Está disponible en forma de pastillas, cremas, geles, anillos, cápsulas, aerosoles y parches. Pero después de haber tenido cáncer, es posible que no pueda utilizarlo, ya que podría aumentar el riesgo de que el cáncer reaparezca. Depende del tipo de cáncer que haya padecido. El uso de hormonas bioidénticas de origen vegetal, disponibles sin receta médica, también podría aumentar ese riesgo.
Hable con el proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento hormonal. Podrá decirle si es seguro para usted.